1985
Una pareja de artesanos, en un pueblo de montaña.
Estelita y Óscar iniciaron este taller en 1985, en La Palma, Chalatenango, un pueblo de montaña al norte de El Salvador reconocido por la herencia artística impulsada por Fernando Llort. Tenían una mesa, unos cuantos materiales y el deseo de construir una vida alrededor del arte y el trabajo artesanal.
1993
Nuestras artesanías cruzan fronteras por primera vez.
Una organización Italiana de comercio justo, confió en el trabajo de nuestro taller. Cada pieza que se envió, fue creada y empacada a mano, llevando consigo la creatividad, la tradición y el talento de nuestras manos. Este momento marcó el inicio de nuestra conexión con mercados internacionales.
2003
Nace formalmente Artesanías Paty.
El taller adopta formalmente el nombre Artesanías Paty, consolidando una identidad construida sobre creatividad, calidad y tradición artesanal.
2012
Iniciamos las Experiencias Vivenciales.
El taller abre las puertas a turistas nacionales e internacionales y a estudiantes para dar clases de pintura como experiencia vivencial. Con esto los amantes de la artesanía y la cultura, no solo se llevan productos, si no la experiencia de ser artesanos por un día.
2013
Más familias, una misma tradición.
El crecimiento del taller permitió que parte de la producción comenzara a desarrollarse desde los hogares de colaboradoras locales, especialmente madres que encontraron en la artesanía y en nuestra marca una oportunidad para generar ingresos mientras continuaban cuidando a sus familias.
2020
Innovación con identidad.
Además de nuestras colecciones tradicionales de madera, incorporamos nuevas líneas textiles y productos innovadores que responden a las necesidades actuales del mercado sin perder la esencia de nuestra identidad cultural.
2026
Hoy y el futuro.
Nuestras piezas continúan llegando a clientes nacionales e internacionales que valoran el trabajo hecho a mano, la autenticidad y la historia que existe detrás de cada creación.